| Chile realiza distintas actividades y paseos durante el año, en donde los socios disfrutan de conducir sus Porsches junto a su familia. Siempre el paseo más esperado es el que se realiza durante una semana. En esta oportunidad la actividad se planeó con mucha anticipación, diseñando una ruta que involucró desierto, sierra, lagos, bosques, montañas y parajes inolvidables. |
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“Andes Adventure 2009” es la travesía que contempla el desierto de Atacama en Chile, y la sierra y pampa en Argentina.
Fue así como 28 socios junto a sus acompañantes se embarcaron en un avión rumbo al norte de Chile, aterrizando en el aeropuerto de Calama, en donde les esperaban sus Porsches, 993, Boxsters, 911 Targas, 911 Cabriolets, 911 Turbos, GT2, GT3 y hasta un Panamera, con integrantes de 6 nacionalidades, los cuales previamente, habían sido trasportados en camión hasta esa zona. El desierto de Atacama, que pareciese ser un lugar hostil, seco y sin mayor atractivo, encanta y asombra a chilenos y extranjeros. San Pedro de Atacama, un oasis en medio de este seco desierto, alberga años de tradición nortina chilena, de construcciones de adobe (barro y paja) que el tiempo le ha ido dando un toque pintoresco y místico, en donde se percibe mucha magia y buena energía.
En la mitad de este escenario, a los socios del Club los esperaba el hotel Alto Atacama, cinco estrellas, con una arquitectura acorde a la tradición nortina, que permite que los huéspedes se sientan parte de este desierto, pero rodeados de lujo y confort. En el hotel se habían preparado distintas actividades y excursiones. Por la mañana visitaron al Valle Arcoíris y al atardecer disfrutaron de la más bella postal en el Valle de la Luna, un lugar reconocido mundialmente por su fisonomía similar al suelo lunar. Ahí disfrutaron de un cocktail amenizado por música y conversación.
A la mañana siguiente los 28 Porsches que vistieron por unas horas el árido desierto de Chile, dejaron éste para cruzar hacia carreteras vestidas de verde en Argentina. Debieron atravesar el paso de Jama llegando a una altura de casi 4.800 metros, en donde alguno de los participantes debieron incluso usar tanques de oxígeno, no habituados a tanta altura. La travesía continuó hasta arribar a la ciudad de Salta, en donde el hotel Sheraton brindó todas las comodidades para que pudiesen descansar y cargar energías para la partir el siguiente día.
Partieron rumbo a Cafayate, y en el trayecto pudieron conocer y admirar las formaciones rocosas más impresionantes antes vistas; un oasis de paz y tranquilidad. Al llegar a la ciudad, el Hotel Patios de Cafayate, sorprendió a todos con una arquitectura elegante y a la vez muy acogedora.
Un gran desafío fue pasar por las sinuosas carreteras de San Javier Tucumán, en donde la amabilidad de cada integrante y el interés por mantener al grupo siempre unido, hicieron de esta ruta algo sumamente atractivo y entretenido.
El punto final del recorrido fue la ciudad de Mendoza, donde se disfrutó del shopping, los buenos restaurantes, el famoso bife de chorizo argentino y de la cena de despedida, donde se pudo concluir que la experiencia había sido perfecta.
Durante el trayecto se cubrieron 2.380 kilómetros en ocho días, un gran desafío que permitió conocer más a los acompañantes, y también a los Porsches, fieles compañeros que permitieron una travesía segura, agradable y por qué no decirlo… veloz. |